

La noche del 4 de julio, el servicio de oración en el Centro Olivet (OC) de Puerto Ordaz se centró en un mensaje del pastor Manuel Duque, basado en Hechos 10. El sermón resaltó la trayectoria de Pedro: una vida inicialmente moldeada por las tradiciones judías que excluían a los gentiles, que fue transformada radicalmente por la intervención divina.
El pastor Duque explicó cómo la visión de Pedro de los animales inmundos y la voz que le dijo: «Lo que Dios ha purificado, no lo llames impuro» (Hechos 10:15), lo prepararon para una revelación mayor. Este momento coincidió con la llegada de mensajeros enviados por Cornelio, un gentil, quienes impulsaron a Pedro a obedecer al Espíritu Santo y entrar en la casa de un no judío, un acto impensable en su contexto cultural.
Allí, Pedro proclamó el Evangelio a los gentiles, un acto revolucionario que demostró el alcance universal del amor de Dios. La confirmación sobrenatural de esta verdad llegó cuando el Espíritu Santo fue derramado sobre Cornelio y su familia.
Para concluir, el pastor Manuel Duque enfatizó que la historia de Pedro es un testimonio vivo de cómo la obediencia a Dios y la apertura a su guía pueden derribar los prejuicios raciales y religiosos, expandiendo la fe y allanando el camino para la inclusión y una transformación transformadora. El llamado final invitó a los asistentes a reflexionar sobre sus propios prejuicios y a mantenerse dispuestos a seguir la voluntad divina de Dios, asegurando que el mensaje universal del Evangelio siga llegando a todas las personas.
Escrito por Jackeline Gutiérrez / Editado por Alexander Duque